Ya está a la venta el libro en el que Benedicto XVI reconoce que el uso del preservativo podría ser necesario en algunos casos, como cuando el prostituto podría transmitir una enfermedad a otra persona. Es un avance muy pequeño, pero no deja de ser un avance y, mi impresión, por lo que he podidido saber -aún no he leído el libro-, es que Su Santidad se siente coartado por lo que él llama la propia decisión de Jesucristo. Cuando por ejemplo habla del sacerdocio femenino reconoce que no es que no se quiera hacer, sino que no se puede porque Jusucristo dejó las cosas de esa manera. Creo que si algo no se le puede negar a Ratzinger es su gran capacidad intelectual y mayor preparación y que, siendo así, no le debe costar trabajo ver la diferencia entre lo que podríamos denominar como doctrina y aquellas cosas que sólo tenían como antecedente la costumbre: Jesús elige sólo hombres porque en aquel momento y lugar la mujer no tenía la menor ascendencia y no por otra causa. Actualmente Jesús habría actuado de otra manera y deber de la Iglesia es proceder en consecuencia. Siendo así, ¿qué le impide al Papa dar ese paso? Tanto Rouco Varela como Monseñor Amigo se han mostrado totalmente contrarios a que la moral sexual de la Iglesia sea retocada en lo más mínimo... ¿Hasta qué punto es autónomo el Papa en sus decisiones y no depende del llamado Sacro Colegio Cardenalício? Otro tanto sucede con el celibato; ¿qué impide que un sacerdote pueda tener cónyuge si así lo desea? Nada hay en las Escrituras que lo desaconseje.
Pienso que el papa se ha permitido ese desliz como indicación de que la Iglesía debería hacer el esfuerzo por cambiar y para ello hace un comentario absolutamente interesante y que quizá debería ser de extrema utilidad para su sucesor. Él reconoce no sentirse infalible en nada... Eso tiene tal trascendencia que interpretado adecuadamente, podría poner todo el dogma católico en solfa, permitir la adecuación eclesiástica a los tiempos modernos y al servicio de las personas y traducirse en la unión casi completa de las iglesias cristianas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario