martes, 29 de marzo de 2011

DIGNIDAD


sábado 26 de marzo de 2011
Comienzo con esta cita de Albert Einstein: “En la política no sólo faltan dirigentes, sino también la independencia intelectual y el sentido de justicia de los ciudadanos. La organización parlamentaria y democrática, cuya independencia es un requisito ineludible, empieza a tambalearse en muchos lugares. Las dictaduras surgen y se toleran porque el sentido de dignidad y los derechos de la personalidad han perdido toda su fuerza”. (“El mundo como yo lo veo”, 2011 Ciro Ediciones, S.A. Biblioteca EL MUNDO). Pienso que las palabras de Einstein son muy claras y que no es difícil entender por qué las utilizo. Describen, en muy poco espacio, un mal que nos aqueja y que se ve que no es nuevo, que después de la segunda guerra mundial ya se había convertido en un problema en el mundo occidental. Los políticos conforman hoy en día una especie de masa informe sin dignidad, sin sentido de dignidad individual por cuanto el sentido corporativo del que se han dotado les exime de la necesidad de mostrarse como individuos libres e independientes, con capacidad de razonar ni de mostrar ideas propias. Por eso, en vez de dirigentes, en el Estado español y en Andalucía padecemos una epidemia de inútiles de todo pelaje intentando asegurarse una buena vida dentro de la administración pública. No son ni dirigentes ni políticos porque no tienen el pensamiento puesto en la mejora de las condiciones de vida de sus conciudadanos, de los que se han alejado en la medida en la que han empezado a pensarse diferentes, líderes, prohombres de la nada. Ejército miserable en la búsqueda de la satisfacción de las necesidades propias y de la consecución de una vida muelle e inmerecida de la forma más rápida posible.

Por eso, además, este ejército ha convertido a Andalucía, por ejemplo, en un sistema político de autoridad en el que a pesar de tantas elecciones, siempre gana el mismo partido, el Partido Institucional, el PSOE. Ahí otra de las partes de la cita. Los ciudadanos han perdido el sentido de la independencia intelectual y el sentido de justicia. Sí, muchos, muchos electores durante 30 años, por clientelismo, por pereza a la idea de cambio, por comodidad, por miedo a que la derecha le quite lo que ya le han quitado los socialistas, etc, etc, han permitido que lleguemos a este estado de cosas en el que todo forma parte del mismo régimen corrupto y demencial. Necesitamos, sí, el cambio de gobierno en el país y en el Estado español, pero sólo como principio del verdadero cambio que sólo vendrá cuando la sociedad recupere la dignidad y sea capaz de volver a movilizarse en busca de un sistema democrático representativo y no delegatario. El régimen de autoridad disfrazado de democracia, porque hay procesos electorales, es un problema que afecta a todos pero que todos mantienen: PSOE, PP, IU, PSC, nacionalistas diversos, etc. Unos más, otros menos, pero nadie cuestiona el fondo. Todos entraron en el aro de la Reforma del ’78 y quedaron petrificados tras el golpe de Estado del ’81, que decidió para siempre el status quo por el que ya tendríamos que vivir, sin cuestionar absolutamente nada. Sin dignidad vivimo la miseria política de la pseudodemocracia borbónica, como reducto de un régimen que se negó a morir del todo. Sin dignidad toleramos la impudicia de una ley electoral que nos condena al escaso turnismo con el que se conforma la oposición conservadora y sin dignidad toleramos la contaminación autoritaria y la corrupción.

lunes, 21 de marzo de 2011

DECLARACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS Y DE LA SALUD MENTAL

Declaración de los Derechos Humanos y de la Salud Mental.


PREAMBULO

Considerando que el documento fundacional de la Federación Mundial de la Salud Mental, (FMSM), de 1948, titulado Salud Mental y Ciudadanía Mundial, establece que la salud mental constituye "una promesa formal, reflexiva y responsable hacia la humanidad considerada como un todo" "basada en el libre consentimiento" y en el respeto a las diferencias individuales y culturales";

Considerando que los seres humanos designados públicamente o diagnosticados profesionalmente y tratados o ingresados como enfermos mentales; o afectados por una perturbación emocional, comparten según los términos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas de 1948, "la dignidad inherente" y "los derechos iguales e inalienables de los miembros de la familia humana" y, según los términos del documento fundacional de la FMSM, una "humanidad común" con los otros seres humanos del mundo entero;

Considerando que la organización mundial de la salud define la salud como "un estado de bienestar físico, mental, social y moral completo y no sólo como la ausencia de enfermedad o dolencia";

Considerando que el diagnóstico de enfermedad mental establecido por un experto en salud mental será conforme a criterios médicos psicológicos, científicos y éticos reconocidos y que la dificultad para adaptarse a valores morales, sociales, políticos u otros no será considerada en si misma como una enfermedad mental; considerando igualmente que, a pesar de todo, aún hoy, algunos individuos son designados y diagnosticados en ocasiones como enfermos mentales o tratados y encerrados como tales;

Considerando que las enfermedades mentales graves no sólo obstaculizan la capacidad del individuo para el trabajo el amor y el ocio, sino que también impiden a su familia o a su comunidad vivir normalmente e imponen a la sociedad una carga permanente de cuidados;

Considerando que la FMSM a suscrito el principio de la participación del usuario o del consumidor en la planificación, gestión y funcionamiento de los servicios de salud mental;

Considerando que la FMSM reafirma la existencia de las libertades y derechos fundamentales expuestos en la declaración universal de los derechos humanos de las Naciones Unidas de 1948, así como los instrumentos ulteriores de estos derechos;

Considerando que la FMSM reconoce que la aplicación de estos principios exige tener en cuenta las circunstancias culturales, económicas, históricas, sociales, espirituales y otras de las sociedades específicas y respetar en todos los casos los criterios básicos de los derechos humanos que sobrepasan los límites de los grupos políticos y culturales,

El Consejo de Administración de la FEDERACION MUNDIAL DE LA SALUD MENTAL, proclama la presente

DECLARACION UNIVERSAL DE LOS DERECHOS HUMANOS Y DE LA SALUD MENTAL

la norma común a todos los pueblos y naciones de la familia humana.

Artículo 1

La promoción de la salud mental incumbe a las autoridades gubernamentales y no gubernamentales, tanto como a los organismos intergubernamentales, sobre todo en tiempos de crisis. De acuerdo con la definición de salud de la OMS y con el reconocimiento de la preocupación de la FMSM por su funcionamiento optimo, los programas de salud y de salud mental contribuirán tanto al desarrollo de la responsabilidad individual y familiar en relación con la salud personal y con la de grupos con la promoción de una calidad de vida lo más elevada posible.

Artículo 2

La prevención de la enfermedad o del trastorno mental o emocional constituye un componente esencial de todo sistema de servicio de salud mental. En este terreno, la formación será difundida tanto entre los profesionales como entre el público en general. Los esfuerzos de prevención deben incluir igualmente, una atención que sobrepasa los límites del sistema mismo de asistencia en salud mental y ocuparse de las circunstancias ideales de desarrollo, comenzando por la planificación familiar, la atención prenatal y perinatal, para continuar a lo largo de todo el ciclo de la vida proporcionando suficientes cuidados generales de salud, posibilidades de educación de empleo y de seguridad social. será prioritaria la investigación sobre la prevención de las afecciones mentales, de las enfermedades y de la mala salud mental.

Artículo 3

La prevención de la enfermedad y del trastorno mental o emocional y el tratamiento de aquellos que lo sufren exige la cooperación entre sistemas de salud de investigación y de seguridad social intergubernamentales, gubernamentales y no gubernamentales, así como de las instituciones de enseñanza una cooperación semejante comprende la participación de la comunidad y la intervención de las asociaciones de atención mental profesionales y voluntarias, y también de los grupos de consumidores y de ayuda mutua. Incluirá la investigación, la enseñanza, la planificación y todos los aspectos necesarios acerca de los problemas que pudieran surgir, así como la prestación de servicios directos.

Artículo 4

Los derechos fundamentales de los seres humanos designados o diagnosticados tratados o definidos como o emocionalmente enfermos o perturbados, serán idénticos a los derechos del resto de los ciudadanos. Comprenden el derecho a un tratamiento no obligatorio, digno, humano, y cualificado con acceso a la tecnología médica, psicológica y social indicada; la ausencia de discriminación en el acceso equitativo a la terapia o de su limitación injusta a causa de convicciones políticas, socio-económicas, culturales éticas, raciales, religiosas de sexo, edad u orientación sexual; el derecho a la vida privada y a la confidencialidad; el derecho a la protección de la propiedad privada; el derecho de la protección de los abusos físicos y psicosociales; el derecho a la protección contra el abandono profesional y no profesional; el derecho de cada persona a una información adecuada sobre su estado cínico. El derecho al tratamiento médico incluirá la hospitalización, el estatuto de paciente ambulatorio, y el tratamiento psicosocial apropiado con la garantía de una opinión médica, ética y legal reconocida y, en los pacientes internados sin su consentimiento, el derecho a la representación imparcial, a la revisión y a la apelación.

Artículo 5

Todos los enfermos mentales tienen derecho a ser tratados según los mismos criterios profesionales y éticos que los otros enfermos. Esto incluye un esfuerzo orientado a la consecución por parte del enfermo del mayor grado posible de autodeterminación y de responsabilidad personal. El tratamiento se realizará dentro de un cuadro conocido y aceptado por la comunidad, de la manera menos molesta y menos restrictiva posible. En este sentido, será positivo que se aplique lo mejor en interés del paciente y no en interés de la familia, la comunidad, los profesionales o el Estado. El tratamiento de las personas cuyas posibilidades de gestión personal se hayan visto mermadas por la enfermedad, incluirá una rehabilitación psicosocial dirigida al restablecimiento de las aptitudes vitales y se hará cargo de sus necesidades de alojamiento, empleo, transporte, ingresos económicos, información y seguimiento después de su salida del hospital.

Artículo 6

Todas las poblaciones contienen grupos vulnerables y particularmente expuestos a la enfermedad o trastorno mental o emocional. Los miembros de estos grupos exigen una atención preventiva, y también terapéutica, particular, al igual que el cuidado en la protección de su salud y de sus derechos humanos. Se incluyen las víctimas de las catástrofes naturales, de las violencias entre comunidades y la guerra, las víctimas de abusos colectivos , comprendidos aquéllos que proceden del Estado; también los individuos vulnerables a causa de su movilidad residencial, (emigrantes, refugiados), de su edad (recién nacidos, niños, ancianos), de su estatuto de inferioridad (étnica , racial, sexual, socio-económica), de la pérdida de sus derechos civiles (soldados, presos) y de su salud. Las crisis de la vida, tales como los duelos, la ruptura de la familia y el paro, exponen igualmente a los individuos a estos riesgos.

Artículo 7

La colaboración intersectorial es esencial para proteger los derechos humanos y legales de los individuos que están o han estado mental o emocionalmente enfermos o expuestos a los riesgos de una mala salud mental. Todas las autoridades públicas deben reconocer la obligación de responder a los problemas sociales ligados a la salud mental, del mismo modo que a las consecuencias de condiciones catastróficas para la salud mental. La responsabilidad pública incluirá la disponibilidad de servicios de salud mental especializados, en la medida de lo posible dentro del contexto de una infraestructura de atención primaria, así como una educación pública referida a la salud y a la enfermedad mentales y a los medios de que se dispone para contribuir a la primera y hacer frente a la segunda.

Artículo 8

Ningún Estado, grupo o persona puede deducir nada de la presente Declaración que implique derecho alguno a abrazar una confesión o a comprometerse en cualquier actividad que conduzca a la destrucción de ninguno de los derechos o libertades citado previamente.

domingo, 20 de marzo de 2011

MONUMENTO CONSAGRADO







Multitudinaria y brillante inauguración y consagración del monumento a la Virgen del Rocío frente a la Casa Colón de la capital onubense

Hacia las 13:00 hs de hoy, domingo 20 de marzo de 2011, ha quedado inaugurado y bendecido el monumento a Nuestra Señora del Rocío que la ciudad de Huelva ha levantado en honor de la advocación mariana. Al acto, multitudinariamente seguido por ciudadanos onubenses, han asistido desde la Comisión pro Monumento a la Virgen del Rocío hasta el alcalde de la ciudad, pasando por el hermano mayor de la Hermandad Matriz de Almonte, de los de las Huelva, así como el de la Virgen de la Cinta; el obispo emérito de Huelva y, naturalmente, Elías Rodríguez Picón, autor de la obra. Por otro lado, también han estado presentes representantes de la vida poítica, económica y social de la ciudad.

   Antes de comenzar el acto, Manuel Remesal ha explicado a Huelvaya.es que la recepción del monumento por parte de la ciudad "supone, dentro del propósito que se puso como objetivo el equipo de gobierno -la recuperación de las señas de identidad de la ciudad-, un homenaje a esta devoción ampliamente participada por los onubenses". Rodríguez Picón, por su parte, se ha  preguntado en alto qué puede sentir un artista cuando se le ofrece la oportunidad de tallar la Virgen del Rocío. Además, ha añadido: "Huelva se sigue acordadno de mí, por lo que doy las gracias de corazón a la comisión, a todos los colaboradores y especialmente a Manolo Remesal y Pedro Rodríguez, alcalde de la ciudad".

   El hermano mayor de la Hermandad Matriz de Almonte, ha resaltado el hecho de que el monumento se haya levantado en la capital de la provincia y que cuando se le presentó el proyecto, estuvo de acuerdo y que la única condición que había puesto es que el mismo saliera de los onubenses, que tan siquiera las hermandades participaran en el mismo. Fernando de la Torre, en nombre de la Comisión pro Monumento, dio lectura al acta de cesión del monumento a la ciudad, no sin antes recordar que dicha comisión, formada el 15 de abril de 2005, no ha dejado de trabajar con ilusión hasta hacer entrega hoy a la ciudad de este monumento de 5.500 kg, 4 ms de alto, 3,5 de ancho y 4,5 de fondo. A continuación se firmaron los documentos de cesión y recepción y, finaqlmente, el descubrimiento de la obra de Rodríguez Picón.

   El obispo emérito de la dicócesis, tras disculpar la ausencia del obispo titular Viaplana, ha dado  gracias a la providencia por haber querido que la ciudad se haya ido embelleciendo con monumentos a la virgen y que, de una manera u otra, él siempre haya tenido algo que ver. Y por su parte, Pedro Rodríguez ha resaltado que el lugar en el que nse ha erigido el monumento a la Virgen es el ideal y que ahora Huelva "se va a sentir más nuestra ciudad. Este monumentos se va a ver rodeado de otros monumentos relacionados con la ciudad, de la Casa Colón y pronto con la cercanía de la nueva estación y con la tapia del MatAdero derribada porque ya no pasarán trenes por ahí. Aquí se encuentran la Huelva de la historia, la de la tradición y la del siglo XXI".  También ha resaltado el primer edil que "cuando la sociedad se moviliza desde el sentimiento, se moviliza para llevar adelante cualquier proyecto sin necesidad de tutelajes oficiales".

PINTURA Y POESÍA

Después del tiempo transcurrido desde mi última exposición, aparecer de nuevo con obra pintada me inquieta y enfrentarme ahora con los soportes es algo que intimida, Sin embargo, cumpliré con mi compromiso y me reencontraré con mis conciudadanos en septiembre en la Casa Colón y mi pintura volverá a explicar muchas cosas de mí y de mis inundaciones interiores. Pero lo mejor de este proceso es cómo provoca en mí la necesidad de expresarme también por medio de la poesía, como siempre, y un mundo lleno de hermetismo aparece ante mi. El trabajo será limpiarlo para que relativamente pronto también esté en condiciones de ser entregado a los lectores para su consideración.

ROCÍO

Mañana Huelva inaugurará el monumento a Santa María del Rocío. La advocación es seña de identidad nacional en Andalucía. Otros símbolos religiosos como Nuestra Señora de la Cabeza, en Jaén, no concitan la unanimidad en la convicción de que Andalucía es conocida mundialmente, entre otras razones, porque una vez cada año, un enorme número de personas se reúne en torno a una imagen de mujer –un tótem tribal para nosotros- en un lugar mágico en el que con toda seguridad ya de antiguo hubo cultos a la fertilidad. Porque la Virgen del Rocío supone una religiosidad distinta, centrada casi exclusivamente en un patrocinio mariano que parece ignorar la idea central de María como madre de Jesús, el elemento realmente importante en la redención. María Santísima del Rocío se pasea como una diosa entre los fieles en unos momentos en que la fe católica parece trascendida; la romería del Rocío es en una festividad que tiene como argumento central la talla vestida de dama cortesana y jaspeada con símbolos de reina y diosa. Nada recuerda al Espíritu Santo el día de Pentecostés por mucho que se quiera mimetizar virgen y espíritu santo la jornada de su manifestación.
   Nuestra Señora del Rocío permanece en ermita desde el año 1262, cuando Alfonso X el sabio, tras haber conquistado y repoblado (algo que olvidan los nacionalistas arabizantes) toda la zona, entronizó a la virgen en al-Yabad (Almonte). La patrona de Huelva es nuestra Señora de la Cinta, pero nuestra ciudad también vive el Rocío como algo propio. Huelva erige monumento a la patrona de Almonte como si fuera, en realidad, patrona de Andalucía. Y, de una forma u otra lo es, como la del Pilar lo es de Aragón o la de Montserrat, de Cataluña. Miren que para mí la del Rocío es una imagen admirada; encuentro una gracia misteriosa y especial en su mirada y sorprendente su presentación. Algo parecido me sucede con Nuestra Señora de Montserrat, en cuya presencial me siento empequeñecido y convencido de que me encuentro ante una talla que implica mucho más que una advocación mariana o una devoción religiosa y popular. Tanto por los lugares en los que erigen su influencia (la marisma una, la montaña la otra), y por cómo se expanden sus influjos (folclórico-profano al suroeste y político-cultural al noreste), además del religioso en ambos casos, el Rocío y Montserrat son pruebas de hechos sociales de primer orden.
   El monumento que Huelva consagrará mañana a la Virgen del Rocío es, también, una prueba más de que la ideología onubensista que creó Pedro Rodríguez, sigue identificando su política en la ciudad. Las cosas de Huelva, como diría el alcalde, son sumamente importantes en la praxis administrativa periquista y, por lo tanto, que el Rocío reciba este reconocimiento no es de extrañar. El concejal de cultura, Manuel Remesal, también ha dicho en ocasiones que la diferencia entre la política monumental de los gobiernos populares y los socialistas en Huelva, es que con ellos ya hay suficientes pruebas por las calles y con los socialistas no hubo nada. Me alegro enormemente de que Huelva disfrute de otro monumento y ahora sólo pedir que haya un acercamiento a formas más alternativas.